En el contexto del debate sobre inmigración de hoy, es a menudo comentó que las únicas personas en los Estados Unidos que no son los inmigrantes son los nativos americanos. Sin embargo, la verdad es que aun los ancestros de los nativos americanos habían emigrado a la tierra llamada ahora “Estados Unidos.” La investigación científica indica que los primeros seres humanos llegaron a este continente en algún momento entre 12,000 y 35,000 años atrás durante un periodo de glaciación pesado. De hecho, estudios arqueológicos de la evolución humana muestran claramente que los seres humanos comenzaron a migrar en cuanto llegamos a la existencia. Así, los nativos americanos eran los descendientes directos de los primeros humanos en llegar, pero los primeros llegados a América fueron en realidad terminando el proyecto de migración global que la humanidad comenzó hace unos 170,000 años, al tiempo que, como lo sabemos, comenzamos a tener calaveras redondeado y barbillas que sobresalen.

En otras palabras, la migración ha sido clave para nuestra evolución como seres humanos. El impulso para pasar de una región a otra es un instinto tan fundamental como la supervivencia misma. Tratando de controlar o suprimir este instinto con leyes es como intentar legislar a nuestra necesidad de alimentos, comunidad o amor. Guste o no, la migración está aquí para quedarse. Construye como las leyes y las fronteras pueden gestionar el fenómeno algo, pero no se lo pueden parar totalmente, y si son demasiado rígidos, estrictos o agresivos, serán ineficaces.

¿Estoy abogando por una frontera abierta para América donde invitamos a todo el mundo se mudara con nosotros? No, aunque tengo mis dudas que hacerlo causaría gran parte de un cambio en la demografía de este país – las personas que realmente quieren o necesitan estar aquí han encontrado una manera ya de estar aquí, como los seres humanos hemos demostrado excepcionalmente buenos para hacer lo necesario para sobrevivir. Lo que digo es un sistema legal que castiga a la gente para responder a este profundo impulso evolutivo es un sistema malo y en definitiva insostenible. En los Estados Unidos, parece claro que estamos en el final de una década de mucho esfuerzo para restringir la migración más firmemente que es razonable, necesario o sostenible. Desgraciadamente, nuestras leyes inmigratorias restrictivas no sólo han fracasado en detener la inmigración, en el proceso han causado enorme daño y sufrimiento a algunos de las personas mejores del planeta.

Como los de épocas pasadas, los inmigrantes de hoy están a la vanguardia del avance de la humanidad. La mayoría de ellos ha soportado y superado las adversidades enormes, hizo sacrificios increíbles y exhibió un nivel de valor que no se requiere de la mayoría de quienes pueden quedarse en casa durante varias generaciones. Los cienes de inmigrantes quienes he conocido a través de mi trabajo generalmente son bendecidos con la humildad, gratitud y gracia que acompañan a las personas que han sobrevivido a experiencias cercanas a la muerte. Trabajando con la gente de este calibre es un maravilloso privilegio y me considero entre los más afortunados profesionales que sé debido al carácter de mis clientes.

Estoy deseando el día de que la ley en los Estados Unidos y la retórica alrededor del tema coincide con y apoyar la humanidad de sus súbditos.